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Nosotros somos un movimiento creciente por todo el estado de la gente de fe que son frustrados con la retórica malintencionada utilizado contra nuestros hermanos y hermanas inmigrantes. Más de 1300 personas (incluyendo 350+ cleros) desde más de 20 tradiciones religiosas han firmado nuestra proclama que apoya hospitalidad en vez de hostilidad.

¡Únanos Usted!

Nuestra Visión

  • La Coalición Religiosa de N.C. por la Justicia para Inmigrantes fue formada para responder a la creciente retórica y sentimiento contra inmigrantes en Carolina del Norte.

    Tenemos uno propósito: Recordar a las personas de fe de que todos nosotros somos creados en la imagen de Dios. En nuestras varias tradiciones de fe, es inaceptable usar—o dejar a otros de usar—lenguaje deshumanizante para describir nuestros parecidos seres humanos.

    Nuestra vocación religiosa es amar nuestro prójimo y tratar a otros como nosotros mismos deseamos ser tratados—quienquiera que sea, y lo que sea su estado legal. Somos exigidos, en otras palabras, ofrecer hospitalidad, no hostilidad.

    Esta coalición reconoce que llegar a una solución para la política de inmigración es complejo y que mucha gente discrepan sobre los detalles de la política.

    Pero nuestros tradiciones de fe nos obligan a reconocer la dignidad y humanidad completa de toda la gente. Los trabajadores del campo quienes proporcionan nuestro pan diario, los obreros de construcción quienes hacen los techos de nuestras casas, los bibliotecarios quienes nos saludan con sonrisas—todos son hijos de Dios.

    Los capítulos más oscuros de nuestra historia son los cuando hemos violado la humanidad de otros. Como personas de fe, no podemos estar silenciosos mientras esta injusticia sucede otra vez.

Lo que Proclamamos

  • Como personas de fe y conciencia de todas partes de Carolina del Norte, creemos que nuestra vocación es dar la bienvenida a los inmigrantes, ofreciéndoles hospitalidad y justicia. Aunque reconocemos que la política de inmigración es un tema complejo que divide la gente de buena voluntad, nuestra fe nos obliga a apoyar a inmigrantes en su lucha para la justicia. Confesamos que muy a menudo hemos permanecido callados.

    Recordamos las palabras de Moisés cuando el dijo, “No opriman a los extranjeros que habiten entre ustedes. Trátenlos como si fueran sus compatriotas, y ámenlos como a ustedes mismos, porque también ustedes fueron extranjeros en Egipto” (Levítico 19:33-34a, RVC).

    Recordamos las palabras de Jesús cuando el dijo, “fui forastero, y me recibieron” (Mateo 25:35).

    Recordamos las palabras del Corán, que dice, “Sed buenos con vuestros padres, parientes, huérfanos, pobres, vecinos -parientes y no parientes-, el compañero de viaje, [y] el viajero…” (An-Nisa 4:36).

    Nuestras tradiciones de fe han sido fieles en proporcionando hospitalidad para los que están necesitados y buscando justicia para los oprimidos.

    Es crucial que personas de fe responden a la crisis de inmigración con apoyo y bienvenida frente a creciente sentimiento contra inmigrantes. Comunidades religiosas encuentran en nuestros escrituras demandas de dar la bienvenida a los extraños, promover hospitalidad, y buscar justicia. Las personas de fe deben pedir reformas legislativas que sean justas, humanas, y que cambian las causas primordiales de la migración a los EE. UU.

    Casi todos los ciudadanos de los EE. UU. son descendientes de gente de otras países. Por eso somos exigidos ofrecer apoyo a los inmigrantes más recientes quienes contribuyen a nuestra economía y cultura pero quienes sufren discriminación, abuso, y dificultad a causa de sus estados como inmigrantes.

    Deploramos cualquiera acción gubernamental que enfatiza indebidamente fuerza como la respuesta primaria a inmigrantes en este país o que penaliza a la gente proporcionando ayuda humanitaria a los migrantes. Animamos a los gobiernos locales y del estado de Carolina del Norte a proporcionar trato justo y protección para la población inmigrante de nuestro estado, incluyendo acceso a la educación y movilidad. Además somos afligidos y lastimosos por la separación de familias y otras formas de sufrimiento que ocurren a causa de redadas inmigratorias.

    Reconocemos que la política de inmigración es compleja y multifacética, pero estamos de acuerdo de que todos los inmigrantes son creados en la imagen de Dios y que nuestras religiones demandan que cuidamos especialmente por los extraños. Pedimos a toda la gente de fe a apoyar a los inmigrantes como un asunto de responsabilidad religiosa, abogar por sus bienestar y protección, y educar a nuestras comunidades locales sobre los asuntos que afectan a los inmigrantes.

FIRMAR LA DECLARACIÓN

Más Información

Jennie Belle, Coordinadora
jennie@ncchurches.org
27 Horne St
Raleigh, NC 27607
(919) 828-6501
welcometheimmigrant.org